lunes, 12 de enero de 2015

Dedicado a Vega.

18/12/2014

"Despedir el año 2014 con una bienvenida, bonita paradoja de la vida. Quién nos iba a decir en 2013 que el año que venía detrás sería tan terrible… hasta hace menos de un mes todos habríamos querido borrar este año de nuestro calendario, sin embargo algo pasó, algo nos ha vuelto a reenganchar al camino de la felicidad. Más que algo es alguien, la primera de la 4ª generación de la mejor familia que uno puede soñar, la nuestra. Un mes antes de verte la carita llorábamos la pérdida de una persona muy importante, un pilar de la familia, y aunque una cosa no cambia la otra desde que apareciste vemos las cosa de otra manera. Una vida no se cambia por otra, eso lo sabemos, pero disfrutar de la llegada de una personita a la vez que se echa de menos a otra es diferente, sobre todo porque cada vez que uno de nosotros te vea la carita sabremos que ella te la estará viendo también.
Vega, ahora nos dirigimos directamente a ti, que para algo te han dado un nombre tan bonito. Has llegado justo a tiempo a cada una de nuestras vidas. A la de tus padres, a la de tus abuelos, a la de tu tío y todos tus tioabuelos, pero sobre todo a la nuestra, tus primos. Ya nos irás conociendo poco a poco, no te asustes aunque seamos tantos, ya te acostumbrarás. Con nosotros aprenderás cosas buenas, y malas también, pero te cuidaremos como tu madre ha hecho con nosotros, como buena prima mayor que ha sido tanto tiempo. Cuántas cosas tenemos que contarte, anécdotas, chistes, juegos, algún que otro desliz y alguna cosa triste, pero ¿Sabes qué? ¡Tenemos toda una vida juntos para contártelo!
Poco más nos queda por decir, bueno sí, lo más importante: 
¡Bienvenida a nuestra familia!"




 Dedicado a Vega, porque una pérdida de algo tan grande solo es compensable con algo tan pequeño como tú. Te queremos, querremos y queríamos desde antes de que nacieras. 

lunes, 10 de marzo de 2014

"Pocas cosas y mucho ruido...mucho tiempo y pocas nueces"

Días que piensas: por favor que me pase algo, algo nuevo, algo que cambie, alguna aventura..." y otros en los que te pasa de todo, porque de repente tienes muchas cosas nuevas, muchos cambios y superarlos parece toda una aventura... 
Nadie nos enseña a tomar decisiones, a establecer prioridades, a cómo ver las cosas... y sin embargo lo hacemos cada día. La vida es un camino de piedras de colores, de diferentes formas y texturas, de diferentes olores... firmaría por toparme una vez exclusivamente con cada una, ir saltando entre ellas, poder elegir sobre cual aterrizar y cual esquivar, probarlas todas y cada una...aprender. Pero no, hay algunas piedras del camino que son tan extrañas que inconscientemente nos atrapan, y no nos conformamos con pisarlas solo una vez... ¿Qué supone tropezar varias veces con la misma piedra? Supone estar recibiendo siempre la misma lección, recibiendo que no aprendiendo ni aprehendiendo... Esto es como lo de escuchar u oír, qué divertido era gritarle a tu madre en plena edad del pavo cuando decía: qué pasa que estás sorda o que?? y contestar: "Te oigo pero no te escucho" con la mayor soberbia del mundo porque te crees el rey del mundo, pero no eres consciente de que cuatro palabras no compensan un error, solo lo esconden... Lo mismo. tropezar, disimular, evitar, errar y volver a tropezar... ¿Dónde radica el punto medio? ¿Quién me robó las pegatinas con los nombres de cada piedra? No quiero seguir tropezando con la misma. Me gustaría probarlas todas, equivocarme y caerme, volver a levantarme y seguir caminando... Pero si yo me estoy cuestionando esto es porque algo no funciona, algo me ató los cordones y hace que tropiece una y otra vez sin poder controlar donde piso, ni a donde voy... ¿Cómo se desprende uno de todas aquellas malas costumbres, miedos, manías, y cagadas en general sin salir demasiado malparado? ¿O demasiado malparados? (...)
Dejar atrás fantasmas no es fácil y la mayoría de las veces no lo es porque inconscientemente ya nos hemos acostumbrado a ellos y es lo cómodo... "sí, la cago, soy así.." y ya con eso vale... 
Ya nada vale, nada que no sea un cambio, algo nuevo, que haga que pase algo, que me introduzca en una aventura, y que haga que me merezca la pena vivirla...
¿Será que tantos cambios son realmente muchos y verdaderamente he perdido el rumbo? ¿O simplemente me basto de esos cambios, que seguramente ni sean tantos ni tan intensos, para excusar todo aquello que me sale mal y así ni rectificar, ni aprender, ni nada más allá de cagarla y apilar mierda a mi alrededor? 
Supongo solo nos duele el culo cuando además de caernos alguien nos dice: "¿te duele el culo? pues te jodes! Mira por donde vas y no volverás a caer..o por lo menos procura no salpicarme al hacerlo" y es ahí cuando paras, te das cuenta de que no tienes tantas cosas, o sí, pero tienes tiempo de sobra para todo, y no es la cantidad sino la calidad. ¿Cómo diferenciar lo individual de lo colectivo, lo mio de lo tuyo? Es decir, vivimos en un mundo indirectamente inter e intrarelacionados entre nosotros, ¿donde esta la linea que separa la condición de lo mal que lo haga yo será lo bien que estés o dejes de estar tu...? 
Y es aquí donde termina mi examen de conciencia, afirmando que no es fácil fallar y reconocerlo, ni tampoco lo es saber hasta qué punto afecta al otro... pero que mirando con otros ojos, desde otro sitio, un poco mas lejos... todo se ve mejor, dejas de oír para escuchar, y dejas de pensar para sentir... 

lunes, 21 de octubre de 2013

Porque tú eres un buen motivo por el que volver.

Hacía tiempo ya desde la última vez, incluso llegué a creer que había perdido la magia, pero no sé cómo ni por qué, he vuelto. Penaba por haber perdido la inspiración, por no saber cómo hilar las palabras, sin embargo creo que nada de eso era importante, sino que lo único que se había ido eran las ganas de mostrar nada. Expresar lo que uno siente no siempre es fácil, sobre todo cuando se está acostumbrado a mostrar siempre lo oscuro, lo triste, eso que nadie quiere oír, que tampoco quieres contar, pero que al olor de un café y una buena compañía sale de cualquier manera…
Pero... ¿Y qué pasa cuando es al revés? No es difícil hablar de lo bueno, pero cuando te pasan ese tipo de cosas que nunca imaginaste que te tocaría a ti, esas cosas de las películas que creíste ver sola y exclusivamente merecidas por cualquiera, menos por ti; ya no resulta tan fácil mostrarlo al mundo. Como si al hacerlo se fuese a esfumar al son de cada palabra, como si uno se convirtiese en esclavo de sus propias palabras y después tuviese que arrepentirse de haber roto el silencio.
Igual que hacemos examen de conciencia en busca de aquello que nos atormenta con la intención de soltarlo y deshacernos de ello, por qué no ocurre lo mismo con lo bueno? ¿Acaso también creemos que al darnos cuenta de lo felices que somos, solo por corroborarlo, dejaremos de serlo?
¿Será por eso que haya de culparme yo por creerme feliz entre tanta infelicidad? Creer no siempre significa ser, pero ¿Dónde radica la diferencia? ¿Dónde sabe uno que es feliz realmente y que no es simplemente  el puro deseo de serlo el que nos confunde?
Bueno pues supongo que yo seré una de esas personas que de vez en cuando hace ese examen de conciencia al revés, no en busca de lo malo, sino de lo bueno, abrí mi caja de pandora, con el mismo miedo que si fuera una caja de bombones, que siempre que se abre la tapa se vacía un poco… Y para mi sorpresa encontré algo, y no precisamente en singular…
En fin, será que a veces solo basta buscar para encontrar…
¿Y por qué de todo esto? Pues básicamente el tiempo, que pasa y pasa dejándonos cosas, personas, momentos, y muchas cosas que si de vez en cuando no pensamos en ellas, dejan de tener la importancia que merecen en nuestras vidas…
Será por eso, porque hoy es un día especial, porque celebro que el tiempo me ha dejado las mejores cosas y los mejores momentos con la mejor persona que se tropezó en mi camino. Aquel que hace dos años y medio apareció en mi vida y a día de hoy no querría que saliese nunca. 

Celebro haberte conocido.

Te quiero.

sábado, 27 de octubre de 2012

La esencia de los momentos


Llegar a casa y darte cuenta de que  aquello que no hace tanto entendías como “hogar” ha pasado de ser el anhelo del día a día a eso que no queda más remedio ver cuando uno vuelve. Preguntar y no hallar respuesta, solo excusas y más excusas que no sirven para nada más que para tener más angustia a volver que la vez anterior, y así sucesivamente. De repente hay un bucle a mi alrededor que ha cambiado todo aquello cuanto conocía, lo más cercano, lo que más quería. Hay momentos en la vida en los que el tiempo pasa deprisa, las cosas fluyen y el día a día es ligero, sin embargo es así como se saborea lo bueno, despacio, con calma, dándole a cada cosa el tiempo que requiere para encontrar la esencia de los momentos…y realmente creo que es eso, esa esencia, la esencia de los momentos es lo que ha desaparecido. No sé cómo ha pasado, ya que siguen existiendo, pero ya no son como antes. Suena el timbre y no espero nada, llegan cartas sin dueño, hablo para las paredes  ya que los oídos de mí alrededor hace tiempo que quedaron sordos. Sordos porque ya no quieren escuchar o porque simplemente no hay nada que merezca la pena oír, no lo sé, el caso es que solo hay eco… Ese eco que te engaña y te distorsiona la realidad, de tal forma que para todo buscas una excusa, no una mentira, sino algo a lo que aferrarte en compensación a ese silencio, todo tiene un por qué de repente,  pero a mí sigue sin convencerme ninguno…
Es ahora cuando empiezo a darme cuenta de que he perdido la esencia de los momentos, no hago por buscar una buena, una que me llene, simplemente intento que no haya ninguna mala o que aunque la haya no me amargue, y con eso tristemente me conformo…
Abandonarte a una suerte que no tiene metas, que no hay ilusiones, solo deseos de que lo poco que queda no se derrumbe, centrarme en lo que tengo y descuidar aquello que creí perdido pero que a lo mejor he perdido por creer eso mismo, no sé, es complicado pero llegados a este punto, cuando la pregunta no es que quiero, sino qué será lo próximo supongo que no hay mucho con lo que soñar, ya que cualquier atisbo de un pasado mejor duele, duele por perdido y no por pasado.
Tener miedo de encontrar la felicidad no por el hecho de perderla, sino porque un día me la puedan arrebatar. Soñar fue simple mi filosofía de vida, ahora ya no, ya no es divertido porque las posibilidades de alcanzarlo todo se han esfumado, pero bueno supongo que es culpa mía, por eso mismo, porque ya no pienso en querer, pretender, proponer, soñar…sino que pienso para qué querer, para qué pretender, para qué proponer, para qué soñar…si todo cuanto quise, pretendí, me propuse, soñé se ahogó junto con todo aquello que no hace tanto era mi vida.
Recuperar la esencia de los momentos no será fácil, no será de un día para otro, y lo más importante, tampoco será algo que vaya a conseguir yo sola, como hasta no hace mucho yo creía. No será porque no haya una puerta a la que llamar, ni un número que marcar, ni un nombre que gritar, ni siquiera una lágrima que mostrar…sino porque hay una cosa que nunca supe hacer, y esa es pedir ayuda, decirle a alguien te necesito,  pedir un par de oídos dispuestos a escuchar o simplemente un consejo que me pueda encaminar. Pues bien, algo tan sencillo cualquiera de esas cosas, no entra en mi cabeza.  Digo yo que algún día me daré la razón a mí misma y aceptaré esa mano, marcaré ese número, lloraré abiertamente o diré las palabras mágicas; pero como cualquier cambio importante, lleva su tiempo, yo me tomaré el que necesite, igual confío mucho porque de aquí a que pase eso seguramente habré perdido más de lo que podría haber ganado habiéndolo hecho por el camino fácil…pero creo que me arriesgaré, ya que si algo hay en mi vida que no haya cambiado ni una pizca son los buenos amigos, y aunque a veces me vean en “babia”, o no de señales de vida en días, incluso semanas, o no me apetezca salir, o haya cambiado mi manera de ver las cosas en general… se que si en mi destino está encontrar esa esencia, será ellos quienes me guíen y será en ellos donde la encuentre.



sábado, 2 de junio de 2012

SOS VIDA


Perder el interés por tantas cosas, no querer saber nada de mi alrededor por miedo a tener que taparme los oídos para no escuchar la verdad, pensar solo en gritar en silencio y llorar por dentro para no revelar ningún secreto, buscar mil excusas para encubrir las ganas de huir y la mueca de una tristeza adherida a los huesos desde hace tiempo, demasiado tiempo…
Si las cosas pasan por algo, algo le tendrá que pasar a las cosas. Ojalá hubiese una medicina para curar el mal a los problemas y así dejasen de contagiar a los demás su humor avinagrado, su desgana y su voracidad. Un problema nunca le ocurre solo a una persona, siempre hay más implicados, y cuando hay por medio lazos, que a la vista de todos deberían de ser inquebrantables, cada problema es una espina y al final la herida es de todos…  
Nunca he sabido pedir ayuda lo cual siempre me lleva al mismo sitio, osea al mí, me, conmigo.
A veces me gustaría que viniese a despertarme mi abuela, como cuando iba al cole, y la única preocupación que tenía era qué Power Ranger iba a pedirme para jugar en el recreo…Por desgracia eso no se puede hacer, volver al pasado sería un atraso, pero viendo que mirar al futuro todavía me lo parece más, tampoco me parece mala idea…

martes, 22 de mayo de 2012

Nunca sabes lo que va a ser de tí.

Creo que este fin de semana todos nos hemos llevado una lección...nunca estamos a salvo de nada y siempre expuestos a cualquier cosa... Esto me hace preguntarme, de qué sirve saber las consecuencias de drogarte y por consiguiente no hacerlo, si después viene alguien que ese día no escuchó a su madre y decide arreglar los asuntos a su manera,preso de su inconsciencia narcótica y el éxtasis del momento, y se lleva todo lo que pilla por delante. En ese momento no había nadie que no tuviese nombres y apellidos, familia o simplemente un amigo, por lo que cualquier daño, habría sido un golpe duro. 
La justicia está ahí, pero hay que saber usarla. Estoy segura que si desde un primer momento, cuando se ven indicios de que algo puede pasar, alguien con dos dedos de frente hace algo, estas cosas no habrían pasado, pero claro, esta sociedad capitalista-materialista o cómo queráis llamarlo le da más importancia a que no se le vacíe un bar, cosa que podría o no haber pasado, que a que un tío que en el estado que iba no conocía ni a su madre, pueda pinchar a sus anchas a cuantas personas quiera, y allí los que tenían que hacer algo no supieron hacer nada más que llevarse las manos a la cabeza, eso sí, el bar estaba petado. No podemos quejarnos de la justicia, de que nunca están, o que no llegan a tiempo, cuando nosotros mismos no somos capaces de en el momento adecuado llamar, muchas veces es mejor dar una "falsa alarma" o llamar ante cualquier indicio, que no esperar a que pase lo peor, y que una persona se haya quedado con un pie aquí y otro sabe dios donde... 
Si llevo razón, y quien tuvo que llamar en su momento no lo hizo solamente por miedo a que desalojen el local y la gente se vaya y no produzca dinero para el bar... si realmente lo que se les pasó por la cabeza fue esto, vomito en la boca de esos cobardes de mierda. 
¿Cuánto vale la vida de una persona? Creo, así haciendo la cuenta la vieja...que algo más que unos sucios cubatas. Cuánta repulsión me producen estos pensamientos, qué injusto me parece, podría haber sido cualquiera, o en vez de una persona 50, o en vez de un adulto, un niño, una niña, que los habia...
A día de hoy hay un padre de familia, una buena persona, un buen marido, un amigo de sus amigos, luchando por salir adelante en una cama de hospital; por su familia, su mujer, sus amigos... Y todo por culpa de la nariz empolvada, la mente embriagada y la falta de consciencia de una persona sin control... Esto demuestra que la droga no solo afecta a quien la prueba, sino a todos los que están a su alrededor, a los hechos me remito... No significa que haya que darle la espalda a una persona adicta, todo lo contrario, habría que tener más control sobre personas así, y digo personas pero podría decir carcasa de humano con encefalograma plano, porque en ese momento, era lo que había... No se puede dejar a una persona en ese estado sola por ahí y en caso de encontrarla, si vemos que supone un riesgo para la gente...no cuesta nada poner medios, de haberlo hecho, hoy habría una cama vacía mas en el hospital. 
Solo espero que esto quede en una pesadilla, yo no creo que lo olvide nunca, pero sabiendo que mi amiga vuelve a darle un abrazo a su padre, no tendré tan mal sabor de boca... Mucho ánimo.
Jornada de reflexión para todo el mundo, no se si compartirán mis ideas, pero bueno, creo que al igual que yo, todos hemos aprendido algo de esto...
http://www.youtube.com/watch?v=ZlPvwvaKPe4

martes, 28 de febrero de 2012

Carta a todas tus catástrofes.

El tiempo avanza, rápido, sin compasión de aquellos que necesitan un parón en su vida, cansados de su rutina para estudiar nuevas soluciones… Está bien pararse, pensar, reflexionar, pero hay que hacerlo y buscarle un sentido, si dejas que el tiempo te atropelle y pase por encima de todo aquello que te importa, al final ni tienes tiempo ni nada en lo que emplearlo. Me resulta demasiado fácil pensar que te has dejado atropellar, que no has querido luchar y que tus propios intereses han pesado más que todo aquello que un día decidiste que merecía la pena ¿Dónde ha quedado todo eso? ¿Hay algo suficientemente importante como para dejarnos a un lado? ¿Tan fácil te ha resultado pasar de nosotros como si de la hoja de un libro se tratase?
Yo te he admirado siempre, te he tomado como ejemplo, incluso muchas veces he hecho cosas solamente pensando en lo orgulloso que te sentirías de mí por hacerlo. Satisfacerte fue siempre mi meta, ser tu ojo derecho,  tu proyecto más valioso, en cambio nada de esto he conseguido, mas bien  todo lo contrario. Es imposible tener todas estas cosas que albergo en mi cabeza venga a dar vueltas, y no pensar que qué es lo que ha salido mal, que de quién es la culpa, que por qué ya es demasiado tarde.
No sé qué es lo que pasará por tu mente ahora mismo y desde hace tanto tiempo, pero yo solo me pregunto si realmente alguna vez estuvimos dentro de tus planes o simplemente fuimos baches en tu camino.
Lo que más me pesa es no poder hacer nada, hay demasiado de por medio y no me conviene involucrarme, ya que al contrario que tu, soy capaz de mirar más allá de mis narices.  Supongo que habré sido demasiado ilusa al pensar que aunque te hubieses dado cuenta tarde de que existíamos te preocuparías de recuperar el tiempo perdido y de luchar por algo, por este juego de 4 que inventasteis hace 20 años.  Para hacer, primero  hay que querer y eso es algo aplicable a todo.
Como  bien sabemos, no hay mayor ciego que aquel que no quiere mirar, pues bien, yo estaré ahí, te apoyaré, seré tu hombro en el que llorar y todo lo que tú quieras, con la condición de que dejes de ser ese que no quiere mirar, mientras tanto solo podré quererte en silencio, de espaldas y echándote de menos en cada segundo, pero mi vida sigue y si esto es lo que tú has elegido, no seré yo quien intente convencerte de lo contrario. Tengo muy claros mis intereses y mis prioridades, y por mucho que me pese… haré lo que tenga que hacer, y no lo que sea mejor para mí, sino lo que sea mejor para ellos; cosa que tú todavía no has aprendido.
Solo espero que algún día, cuando vuelva a leer esto, pueda reírme, ya que eso significará que habré escrito algo posterior dónde habré cambiado mis palabras, donde tu hayas cambiado… pero  si no es así, solo espero que seas feliz, lejos, cerca o dónde tú quieras, habiendo aprendido algo de nosotros, para que así por lo menos haya merecido la pena, hayamos merecido la pena, aunque solo sea por un segundo. 
Acuérdate de cuando éramos uno, cuando mirar por ti significaba algo más que tu propia felicidad. 

martes, 21 de febrero de 2012

Sacas lo mejor de mí

Yo he peleado con cocodrilos, me he balanceado sobre un hilo cargando más de 500 kilos. Le he dado la vuelta al mundo en menos de un segundo, he cruzao 100 laberintos y nunca me confundo.
Respiro dentro y fuera del agua como las focas, soy a prueba de fuego, agarro balas con la boca. Mi creatividad vuela como los aviones, puedo construir un cerebro sin leer las instrucciones.
Hablo todos los idiomas de todos los abecedarios, tengo más vocabulario que cualquier diccionario. Tengo vista de águila, olfato de perro puedo caminar descalzo sobre clavos de hierro.
Soy inmune a la muerte, no necesito bendiciones porque siempre tengo buena suerte. Ven conmigo a dar un paseo por el parque, porque tengo más cuentos que contarte que García Márquez.
Puedo brincar la cuerda con solo una pierna, veo en la oscuridad sin usar una linterna. Cocino lo que quieras, yo soy todo un chef, tengo sexo 24 - 7 todo el mes.
Puedo soplar las nubes grises pa que tengas un buen día, también se como comunicarme por telepatía. Por ti, cruzo las fronteras sin visa y le saco una buena sonrisa a la “Mona Lisa”.
Por ti, respiro antes de morirme, por ti voy a la Iglesia y escucho toda la misa sin dormirme. Sigo siendo el Rey, aunque no tenga reino, mi sudor huele a perfume y nunca me despeino
Se pelear todas las artes marciales, también se como comunicarme con los animales. Mientras más pasa el tiempo me veo más joven
y esta canción la compuse sin escuchar como Beethoven.
...
Soy todo lo que soy, porque tú eres todo lo que quiero.


viernes, 13 de enero de 2012

Broken dreams.

Nunca hubo palabras bonitas, las caricias siempre precedían algo, los besos siempre eran devueltos pero nunca regalados, los gestos eran vacios y las miradas mudas. Nunca hubo una palabra de aliento, sino reprimendas.  Los recuerdos son todos iguales, el miedo cegó tus ganas de inventar cosas nuevas, lugares nuevos, cosas mágicas, cosas nuestras…y aun así no hay lugar diferente en el mundo que no me recuerde a ti. Sé que tendrás que hacer memoria para contar tus buenos momentos…a mi me hacen falta las patas de 22 ciempiés para contar los míos, aquellos que un día creí nuestros, pero que resultaron ser míos, solamente míos. La ilusión nunca existió compartida, en un caso solo era calor, sin embargo en el otro, imposible imaginar que cupiese semejante brillo en dos pupilas. Las velas se caducaron antes de poder usarlas, el humo del tabaco es más negro que de costumbre, las estrellas ya no brillan como antes…quizá tampoco he salido a la ventana a mirarlas, ni me he encendido un cigarro con ganas, ni tuve una vela para comprobarlo, es solo que cuando las cosas se hacen sin un motivo pierden la magia.
Tirar la toalla antes de empezar a jugar es de cobardes, apostar por un cobarde es de valientes, pero hasta el más valiente puede tirar la toalla si el cobarde aparte de cobarde es ciego.  Recuerda que los límites del miedo no están escritos, no existen, solo son refugio de aquellos que no quieren ver lo que tienen delante. 

jueves, 15 de diciembre de 2011

Parar.Pensar.Respirar y por mucho que cueste...CONTINUAR

Porque a veces sobran los motivos para llorar,faltan razones por las que seguir...gritar,llorar,romper,patalear...cuando ya no quedan lágrimas que llorar,ni aliento para gritar,nada que romper ni fuerza para patalear ¿Qué queda? Solo queda el silencio,una herida invisible,el brillo en los ojos y un labios que tiemblan...
Podrás hacer cualquier cosa con tal de evadirte de aquello que te atormenta, pero por muy lejos que te vayas tarde o temprano vuelve para darte una palmadita en la espalda,guiñarte un ojo y recordarte que en esta vida no es el camino fácil el que elegiste...
El camino fácil es,muchas veces rendirse,pensar en abandonar y no volver a... pero por mucho que cueste no se puede estar padeciendo siempre,cuando no hay nada a lo que aferrarse,nada que te motive para levantarte o simplemente el miedo a volver a fallar no te deje avanzar...hay que inventarse algo, porque nunca no hay nada el problema es que no lo vemos.
Supongo que al igual que el camino fácil es darse al abandono y compadecerse de uno mismo ,el camino difícil es el de plantarle cara a la adversidad,pensar si puedo,aunque los hecho te demuestren los contrario, y volver a levantarte aunque te siga doliendo el golpe. Si para tantas otras cosas siempre cojo el camino difícil ¿por qué no hacerlo ahora también? A veces las cosas no salen como queremos, pero de nada sirve hacer las cosas bien a la primera si después te olvidas... Habrá que pensar que el tropiezo es una prueba, que solo será esta vez y que aunque doloroso,de algo habrá servido...
En el suelo se está muy bien, pero de nada sirve estar a gusto si después no vas a ser capaz de levantarte, así que por lo pronto habrá que disimular los ojos rojos,morderse el labio y evitar el silencio, porque de nada sirve que tengas una mano a la que aferrarte cuando ni tu mismo quieres salir del bache.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Latidos vidriosos.

Esa fría sensación que me produce saber que todo lo que está a mi alrededor sea de cristal, cuanto más respiro, más se resquebraja, como todo aquello que me importa. Tenerlo entre las manos, sentir su gélido tacto vítreo, acariciarlo, y en un pequeño suspiro, hacerlo pedazos. Atormentada por la duda de si merece o no la pena intentar tener algo tan delicado como es un pedacito de cristal que a la mínima se puede romper, y si te descuidas incluso podría herirte... Ajena a su brillo embriagador a tras luz que embelesa con su intacta transparencia, la incertidumbre de cuanto durará ese brillo, y cuanto tardará en romperse sin oportunidad de poder evitarlo...

viernes, 11 de noviembre de 2011

Aun estando a ciegas, el mundo brilla.

Sales un día de casa, pensando en lo bonito que es tal día, ha salido el Sol, sus rayos iluminan tu adormilada cara, pero no te importa porque la sensación de calor te encanta. Vas por la calle, disfrutando de ese sol radiante, pasas cerca de una tienda, en la que está sonando en la radio tu canción favorita, ahora es la música, junto al calor, lo que fluye por tu cuerpo, te dejas llevar incluso meneas el pelo para dejar al viento tu melena... Sigues con tu paseo con una sonrisa de oreja a oreja bordada por una rayo de sol y una melodía cuando de repente, por ir pensando en algo tan bonito como es un buen día, te tropiezas y caes de golpe rompiendo esa pulsera tan bonita que te regaló un día alguien a quien en su día diste tu corazón y puso el suyo en esa pulsera... Te das cuenta de que el día ya no es tan bonito, la sonrisa se convierte en una curva mal doblada, no ves el sol porque agachas la cabeza y tienes frío porque una mala sensación ha bajado desde la cabeza hasta los pies produciéndote un escalofrío...
Ahora te sientes culpable, por haber tropezado por no ir mirando donde debías, por ir pensando en cualquier cosa a lo que tenias que pensar en ese momento... tu culpabilidad aumenta cuando ves que eso que se ha roto no lo puedes recuperar y te fustigas pensando: si no hubiese ido pensando en las musarañas ahora tendría la pulsera, si no hubiese escuchado mi canción no habría pensado en musarañas, si no hubiese mirado al sol a lo mejor andaría mas espabilada y habria visto el escalón... y terminas de echarte la culpa pensando: no tenia que haber salido de casa...
Al día siguiente vuelves a salir, miras hacia el Sol, ya no luce tanto como ayer, pero no le das importancia, sigues caminando y pasas por esa tienda que siempre tiene música a todo volumen pero esta vez la canción no te gusta y dejas de escuchar. Sigues tu camino, te das cuenta de que el día es un poco mas gris que ayer, pero aun así disfrutas del aire que frota tu cara y respiras hondo, la sensación es diferente, hace frio. De repente se pone a llover, no tienes paraguas y la humedad cala hasta los huesos, quieres llegar a casa, tantas son las ganas que echas a correr sin percatarte de que en el suelo hay muchos charcos…vuelves a tropezarte. El barro tapa tu cara, tienes los pies mojados y muy fríos te invade la vergüenza… lloras. Deseas desaparecer pero sabes que es imposible, con que echas a correr de nuevo esta vez más deprisa, necesitas refugiarte en casa.
Te despiertas por la mañana y abres la persiana, la tormenta no cesa, sigue lloviendo, el dia es más gris aun que los anteriores y entra aire por alguna grieta de la ventana, vuelve el frio. Analizas detrás del cristal si es buena idea salir a la calle, por una parte no quieres mojarte ni pasar frio, pero por otra necesitas salir a la calle a despejarte y a dar tu paseo…
De repente te acuerdas de la pulsera, del charco, del frio… Tienes miedo, miedo de volver a tropezar, de volver a fallar… Te alejas de la ventana, con la mirada perdida mientras acaricias tu muñeca desnuda… La tristeza se apodera de ti, el frío te abraza y algo salado resbala por tu mejilla… Agachas la cabeza, abatida, tapando con las manos el salitre de tu cara, poco a poco te arrastras hasta el suelo y quedas de rodillas con la cabeza entre las manos, apoyada en la pared. Lloras desconsolada pero disimulas para que nadie te oiga, el berrinche es cada vez más fuerte y cada vez te cuesta más controlar tu pena, has perdido la noción del tiempo. Al rato alguien llama a la puerta, no contestas, pero insiste, al parecer alguien ha logrado escuchar tu disgusto.
-¿Cuál es tu problema?
-Ninguno –sollozas acercándote a la puerta-.
-Y… ¿Por qué llorabas?
-Rompí mi pulsera

Las lágrimas no eran de dolor, ni de pena, ni de frio… era impotencia. La pulsera no era lo más importante, pero al igual que el golpe, dolía. El problema estaba en que se habían ido las ganas de volverlo a intentar porque después de un día malo, otro, otro… No te acordabas ya de lo bonito que podía llegar a ser un día, de la de sonrisas que podías dar y recibir, de que algo bueno te podía pasar… Eso no importaba, por la ventana ya no veías los días llenos de cosas nuevas, de cosas buenas, sino que todos eran grises, sin nada nuevo que aportar salvo tragedia…

-Bueno, ¿Qué tal hoy el paseo?
-Genial, hace un día estupendo.
-Te lo dije…
-Llevabas razón, la mala suerte parece que me ha dado un respiro. He salido a la calle, el día era precioso y el aire olía mejor que de costumbre, además he aprendido algo…
-¿Ah si? Dime, ¿el que?
-Simplemente he mirado hacía el cielo, el sol relucía en su más alto brillar, he abierto bien los ojos y he descubierto lo afortunada que soy por poder disfrutarlo otro día más…
-Pero… ¿Y qué es lo que has aprendido?
-Ah sí, ¡se me olvidaba! Mira, me he comprado otra pulsera, ¿te gusta?- sonreía de oreja a oreja mientras mostraba su muñeca…-

Cuando pienses que ya no hay nada, que todo es gris, busca aquello por lo que merezca la pena seguir, luchar… Cuando lo encuentres no te hará falta pensar, antes de hacerlo te habrás levantado sin darte cuenta.

sábado, 5 de noviembre de 2011

"Tres cosas hay en la vida..." ¡Y una mierda!

Dicen que 3 cosas hay en la vida: salud, dinero y amor; yo no tengo dinero, ultimamente tampoco mucha salud, ni lo que literalmente se define como amor ¿He de asumir por esto que mi vida no puede funcionar si no tengo ninguno de estos 3 pilares? Supongo que no, ya que para mí ese dicho no es más que una frase hecha para cobardes que no saben valorar las cosas que realmente merecen la pena. Yo estoy de acuerdo en que aquel que tenga esas 3 cosas o alguna de ellas será feliz, doy por hecho que lo será, pero eso no quita que cualquiera que no tenga alguna o ninguna de las 3 pueda optar a ello también.
La felicidad no se halla en cosas tan obvias o incluso materiales, como son dichas meninas, sino que se encuentra en cada segundo que respiras, en cada sonrisa que ofreces y recibes, en cada vez que te asumes un error, en cada vez que perdonas, en definitiva, en cada vez que haces o dices cualquier cosa que te salga del corazón. Ahí es donde están todas aquellas cosa que de verdad importan y por las que vale la pena vivir. Felicidad no es algo que se gane en una tómbola, como puede ser un vale "por un masaje", "por un beso"o un "cheque de 500€", sino que hay que ganársela y la verdad es que ya sea porque todos los tontos tienen suerte o simplemente por la mala repartición de todo en este mundo, no todo el mundo que lucha por ella de verdad cada día la obtiene ni todo aquel que la tiene es porque se la merezca.
Es triste pararse a pensar en este tipo de cosas cuando te das cuenta de que durante mucho tiempo has estado dando tanto de ti misma que ya no queda nada para el disfrute propio, sino que todo ha sido absorbido por aquello a lo que has entregado ese bien tan preciado, todo ello sin recibir nada a cambio...
 Es aquí cuando empiezo a plantearme si realmente, si de verdad merece la pena invertir todo mi tiempo en algo tan poco rentable como es lo que hasta ahora y desde hace mucho tiempo ha sido la inversion más importante de mi vida, y paradójicamente la menos productiva...
Y por ello me vuelvo a preguntar, si tan poco rentable es, si de verdad no me merece la pena, y lo sé, ¿Por qué quiero seguir invirtiendo, gastando esperanza y tiempo en cuidar lo sembrado sabiendo que hacerlo no me asegura obtener el fruto deseado? Es frustrante no tener la respuesta y seguir negándome a mi misma la obviedad de las cosas, ¿Por qué? Es fácil, porque es la vez que más cerca he estado de alcanzar la felicidad,  y como a estas alturas el mal ya esta hecho y los daños serán irreparables siga o frene en seco, no pararé hasta conseguir lo que ansío, uno,darme de bruces contra el suelo, o sencillamente ser la persona más feliz del mundo.

viernes, 28 de octubre de 2011

Recuerdos enfrascados en barquitos de papel.

A veces llega un momento en la vida en el que te propones un gran cambio, una nueva meta, una nueva ilusión por la que sonreír cada día, algo por lo que dar gracias...pero siempre hay algo, un resquicio del pasado que te frena, que te recuerda que no puedes dejar atrás algo tan de golpe...Cuando es una cosa no muy relevante, algo que no te impide hacer nada, pues bueno, pasas de ello un poco y fuera, pero cuando ese algo es algo mas serio, algo que llevas con ello años y años...no es tan fácil, ojalá pudiésemos librarnos del pasado con un chasquido de dedos, una palmada, un suspiro...Al principio te lo propones y te ves con ganas, es como el dejar de fumar, te vas a comer el mundo y vas a conseguir lo que quieras, pero llega siempre un momento en el que algo te recuerda que el pasado no te abandona, y vuelves a recaer dándole una calada al pasado...Ahí, en esa calada es cuando te das cuenta de que estás estancada, que por mucho que te esfuerces el pasado va a seguir siempre ahí, por mucho que duela o no guste, va a estar ahí...
Cuando ese algo es una persona te planteas si vas a poder olvidarle alguna vez, si vas a seguir sintiendo siempre esas mariposas en el estómago al verle de lejos, esa sensación de mala gana, nervios, esa sonrisa que se escapa sin pensar...
¿Por qué es tan difícil olvidar a una persona aunque sepas que tu para el ya eres historia? ¿Sabiendo que tu sí que formas parte de su pasado y no de su presente como él para ti?
Es una sensación angustiosa, de estancamiento a la vez que desesperación, además cuanto más lo piensas más intentas forzarlo y te vas dando cuenta de que es inútil...Es algo que no te deja avanzar, te estanca y te frena...
¿Y todo esto por qué? Por una persona que maduró tu corazón, que le dio al botón de latir a 2000 por hora siempre que a él se le antojaba, que te hizo sonreír solo con existir, que solo con un beso te hacia olvidar el resto del mundo...
Todo por un primer amor...
¿Significará esto que si no se puede ser feliz con esa persona no podrás alcanzar realmente la felicidad?
...
No tengo una respuesta de sí o no, pero sí una de: yo aun no lo he conseguido...

miércoles, 26 de octubre de 2011

Oporto 2010

A veces parece que tengamos que llegar a ver situaciones extremas para darnos cuenta de cómo realmente están las cosas y para aprender a valorar todo lo que tenemos, porque muchas veces ese todo es demasiado, y habiendo gente la cual su todo sea nada, es bastante triste que sigamos estando tan ciegos sabiendo que están ahí y sin embargo quedarnos con los brazos cruzados haciendo como que no pasa nada...
Vivimos unos tiempos difíciles sí, todo el mundo lo sabe, pero nadie se atreve a hacer ni decir nada por miedo a perder todo lo que tiene. A día de hoy muchas de las cosas que tenemos, la mayoría, son privilegios, caprichos, cosas materiales que aunque en un primer golpe de vista nos parezca que nos van a solucionar la vida, o que vamos a ser mejores personas por tenerlas, realmente no sirven más que para ocupar espacio.
Diciendo esto todo el mundo creo que piensa en su Harley Davison, en el chalet de la playa que se ha comprado hace poco, un coche nuevo, un diamante que te da agujetas en el dedo, un vestido con 3 letras que vale lo mismo que la moto..Y etc etc etc.
Yo no juzgo a todo aquel que las tiene porque si es así, me alegro, ya que hemos de dar por hecho que si tiene cosas de ese tipo nunca le falta comida en casa, ni una cama caliente en la que dormir...
El problema viene cuando algo tan vital como un plato caliente o un techo bajo el que dormir se convierte en un lujo, en un privilegio al que ni por asomo se puede acceder, ahí es cuando realmente hay un problema.
Un lugar en el que hay un tipo con un mercedes de ultima clase, vistiendo el mejor traje, hecho a medida, con unas gafas de sol que solo por mirarlas habría que pagar y fumando un habano, a no más de un par de metros de distancia hay un montón de mantas apiladas escondidas tras un contenedor y unas zapatillas roídas, donde al caer la noche aparecerá un señor, seguramente con los mismos valores que este anterior, una edad parecida, la misma inteligencia y ganas de vivir, que llegará cansado de patear la ciudad por buscar un trozo de pan que llevarse a la boca y desesperado pensando si "sus cosas" seguirán donde las dejó la noche anterior, para no morirse de frió bien entrada la noche...
Eso es la realidad aunque no lo parezca, o mejor dicho, aunque no queramos verlo. Yo creo que si realmente el mundo quisiese ver este tipo de cosas las vería e intentaría poner de su parte, pero como eso supondría esfuerzo, tiempo y seguramente el empleo de algunos bienes es mejor cerrar los ojos, mirar hacia otro lado cuando ese señor con una taza oxidada en la mano te pide limosna, cuando hay más gente alrededor de una furgoneta que reparte café a indigentes que dentro de una cafetería...
Así es la vida, y así seguirá siendo a no ser que alguien haga algo. Lo más preciado que tenemos es la vida propia y de nuestra familia, pero si no tenemos medios para cuidar nuestra propia vida, ni la de los que nos rodean, ¿Qué nos queda? Tener que despertarte con las tripas gritando a viva voz que tienen hambre, con el frio de la mañana, con la lluvia... Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero después de ver algo así no se si la esperanza puede servir de algo...
Oporto 2011, "un trozo de pan duro escondido tras un lujoso mercedes..."

martes, 25 de octubre de 2011

Vive y disfruta.

El tiempo pasa, y la vida a su vez montada en él. Cuántas veces utilizamos el pretérito imperfecto antes que el pretérito perfecto simple... Cuántas veces tenemos ese escalofrío que sube de los pies hasta remover el estómago pasando por cada poro, poniendo la piel de gallina, al acordarnos de aquella vez que no nos atrevimos, por miedo o vergüenza, que no tuvimos tiempo, o eso quisimos pensar, que era tarde sin haber mirado el reloj, que quisimos andar, pero los pies no respondieron…
Son cosas en las que, si no te paras a pensar en ellas, no les das mucha importancia, que supongo que mejor, porque asi no molestan, o no te hacen perder el tiempo escribiendo, como me pasa a mi, pero… por qué no parar, durante un minuto, aunque solo sea un minuto antes de dormir y pensar únicamente lo que no hemos hecho ese día, igual no son muchas cosas, pero ya habrá alguna, y si sumamos poquitas de un dia, poquitas de otro, ninguna del siguiente, pero el doble del dia anterior dos días mas tarde… salen muchas, o por lo menos a mi las cuentas se me van de las manos…
A medida que vamos creciendo escuchamos frases como: “el que la sigue la consigue”, “lucha por tus sueños”, “nunca te rindas”, “nunca digas nunca”, ”nunca no hay nada”, “nunca es tarde”, etc… ¿Cuántos nunca, verdad? Nunca, nunca me atreví a decírselo, nunca pude dar el paso, nunca pude pensarlo, nunca tuve el suficiente valor…y así como mil acepciones con nunca, esa palabra infinita y traicionera que a muchos, nos da algún que otro dolor de cabeza…
Por el contrario, también está la palabra siempre, otra asíntota gramatical que si nos paramos a pensar en ella también puede robarnos un poco de imaginación… porque estoy segura de que alguna vez hemos escuchado eso de: “siempre contigo”,” siempre que me necesites”, “siempre que tu quieras”, “siempre me acordaré”, etc … La verdad que con esta salen cosas más bonitas… pero bonitas depende claro, son bonitas si se dicen de verdad, pero si se dicen por decir ya no tienen tanta gracia.. pero bueno, que tampoco era por ahí por donde quería ir, a lo que me refiero es que muchas veces, sin querer, pero lo hacemos, utilizamos palabras tan infinitas como son “nunca” y “siempre” para referirnos a personas, a hechos, a fechas, a momentos… en definitiva, para hablar de nuestra vida, y eso ¿ Por qué? ¿Es que a caso no tenemos en el diccionario palabras lo suficiente concretas como para contar nuestro hoy, ayer o mañana que tenemos que recurrir a palabras tan vacías como muchas veces pueden llegar a ser siempre o nunca?
A veces es mejor no pensarlo, porque os puede pasar como a mi, que podríais basar vuestra vida con un simple: “yo siempre…pero nunca…”
La vida poco a poco nos va enseñando, y aunque muchas veces aprendamos lento y a base de tropiezos, al final algunas cosas se van quedando, y lo que está claro es que por muy bonito que pueda llegar a ser el pasado muchas veces, cuando no hace más que impedir que llegue el futuro es mejor dejar de pensar en lo bonito que fue y pensar en que mejor será lo que está por venir… y de esta manera dejar que los fantasmas se vayan, que las espinitas dejen de doler y que muchas veces el corazón deje de latir cada vez que tienes la oportunidad de ver aquello que te lo acelera con la misma facilidad con la que lo frena…
Yo creo que algún día tendría que llegar este momento, el de dejar el “yo siempre…pero nunca…”, y cambiarlo por un: quise y pude, me atreví y dije, me costó pero llegué, quise y olvidé…
Puede que todo esto sean palabra que no hacen mas que ocuparme espacio entre mis documentos, que me quitan tiempo de estudiar o que solo sirven para meterme más pájaros en la cabeza, puede ser, pero pienso que por algo hay que empezar, y que una buena manera es esa, dejar de limitarnos por palabras, que ya bastante obstáculos hay en la vida como para hacerlo por un puñado de letras…
Hay hechos en la vida que nos marcan, tanto que cuando el sueño termina lo encerramos en la mente y no lo dejamos salir porque creemos que si dejamos de pensar en ello, ese sueño, ese que tanto nos gustaba, ese del que no querríamos haber despertado nunca, se va a escapar para SIEMPRE y NUNCA volveremos a recuperar algo como aquello…
Nos cegamos a nosotros mismos con una venda de inseguridad y de miedo hacia lo desconocido, o mejor dicho, a lo que no es como fue el pasado, que no somos capaces de sacar fuerzas para intentar vivir algo como lo del pasado, pero sin tener que recurrir a recuerdos sino que baste con abrir los ojos para verlo… Muchas veces lo que nos da miedo es pensar en el olvido y en lo que ello conlleva, porque conseguirlo es difícil, pero salir de él es más aun, el problema es cuando a veces no queda otro remedio que eso, olvidar, para, en un futuro, volver a tener recuerdos… Olvidar no es fácil, pero no es imposible…
Por muy bonita que sea la venda del pasado a veces hay que dejar que los ojos vean por si mismos lo que nos oculta, porque sino viviremos encerrados en esa cárcel de oscuridad a la que nos tiene acostumbrados, que no se está mal, pero seguro que lo hay tras ella será mucho mejor, solo hay que saber mirar y dejarse llevar…
“Dicen que lo que no te mata te hace mas fuerte...comprueba si sigues respirando, después de hacerlo y ver que si lo haces mira hacia delante, visualiza todo lo que te queda por vivir y sigue respirando...esa es la manera de olvidar, seguir viviendo”

lunes, 24 de octubre de 2011

Dejarse llevar,suena demasiado bien.

Qué difícil resulta hacerle caso a la razón cuando el corazón se pone de por medio…A veces somos tan bobos que una simple palabra o caricia es capaz de cruzar esa barrera de refuerzo que nos protege de cualquier exposición al dolor… Quizá pase esto por tantas veces que hemos fallado que ya quitamos es barrera por impotencia o simplemente por el morbo de pensar : y si esta vez…?

Qué fácil sería tener un toldo que ocultase los sentimientos, una alarma que nos avisase cuando inconscientemente, haciendo caso al corazón y no a la razón, ese toldo se sube solo y desnuda nuestro alma… Siempre hablamos en suposiciones, a veces tenemos tanto miedo a volver a fallar que no nos damos cuenta de que el mundo no se acaba en cada vez que nos caemos sino que empieza cada vez que nos levantamos.
Dicho así qué sencillo parece, pero a la hora de la verdad, después de un chasco bien podemos cerrarnos en banda por miedo a volver a hacernos daño o abrirnos demasiado, tanto que nos convertimos en algo fácil, en algo que no deja que la razón actúe y lo deje todo en manos del corazón, la carne o la falta de cariño…
Si pudiésemos pararnos a pensar, coger las cosas buenas y malas en una balanza y ver realmente las que pesan mas, las que nos convienen, perderíamos demasiado tiempo… pero y si el tiempo perdido realmente no es tiempo perdido sino tiempo que después se ahorra en indecisión, en noches sin dormir, en lágrimas innecesarias y sobretodo en pensar lo idiota que hemos sido al haber vuelto a cometer el mismo fallo?

Cuando todo son preguntas y no hay respuestas es muy difícil salir de la incertidumbre, pero cuando no la obtenemos por el miedo a lo que esa respuesta nos puede deparar, ¿Qué nos queda? ¿Realmente hay que dejar que ese medo interfiera hasta tal punto que no nos deje continuar?
¿De verdad merece la pena arriesgar tanto, como perder la razón, simplemente por recuperar esa sonrisa, ese cosquilleo, ese pánico escénico, esas dudas, ese miedo a no estar a la altura?
Yo creo que sí …